sábado, 6 de febrero de 2010

EL REGALO

El nombre de mi jefa era Isabella, pintaba desde que tenía 7 años y ahora a sus 80 y tantos seguía pintando, sus pinturas eran muy realistas, pero eran hipnotizantes , la mezcla de oleos, eran tan realistas, que parecían mas fotografías.
-Señora Isabella, porque pinta usted vampiros?
-oh mi niña, hace ya muchos años que sueño con ellos, entran en mis sueños y succionan la sangre de todos los que conozco. Llevo soñando con eso desde que tengo memoria
-y usted cree que existen?
-realmente ya no se, y si existen, me gustaría ver a alguno antes de morir.
En medio de los cuadros que tenia amontonados por años, encontré uno que me llamo la atención.
-este cuadro de quien es?
-ah. Es alguien que cuida de mí en mis sueños, es un vampiro pero no deja que los demás traten de atacarme.
Detalle muy bien la imagen y vi que se parecía mucho a Vesh, aquel chico de la otra vez.
-Señora Isabella, será que usted puede venderme este cuadro, se lo pagare con trabajo si quiere.
-No mi niña, llévatelo, es tuyo.
-en serio?
-claro, es como un regalo por trabajar conmigo.
Llegue a mi casa y me quede horas viendo aquel retrato, era muy parecido al de Vesh, cuando Salí de mi asombro por el cuadro me di cuenta que ya era tarde para ir a la universidad, así que me aliste y Salí corriendo a clases.

Me dirigía hacia el auditorio donde me tocaba clases, cuando veo una figura que se recostaba sobre un muro cerca al auditorio, veía su cuerpo, pero su rostro lo cubría las sombras, trate de que mis ojos se adaptaran a la oscuridad de los pasillos y poder reconocer aquel rostro. De repente se escucho una voz muy familiar
-ola Eli, hubieran pasado 2 minutos y no estaría aquí.- dijo aquella voz
-¡wau!, hola Armand, ¿que haces aquí?- dije
-pues vine a visitarte y a saber como estabas, además tu me debes una salida, ¿te acuerdas?
-Que pena contigo, he estado un poco despistada, prometo llamarte apenas tenga tiempo, dame tiempo por lo menos hasta que salga a vacaciones, ¿vale?- dije
-Pues a eso venia exactamente, necesito viajar por unos negocios y pues me queda un poco difícil, entonces venia a disculparme, pero pues queda pendiente.- dijo apenado
-Oh! No te preocupes, me da tiempo para hacer todo lo que estoy haciendo.- dije sonriendo
-me alegra oír que no te pones de mal humor, eso esta muy bien. – dijo cortésmente
-Perdona mi atrevimiento, pero ¿A dónde vas a ir?
-Pues tengo que ir a hacer unas vueltas de mi familia a Italia y a Francia, y muchas otras vueltas, ¡mejor dicho! – dijo
-esta bien, espero que te vaya muy bien, y me saludas a Vesh, ¡vale!- Dije apenada
-esta bien, te traeré algún regalo, espero me lo aceptes cuando lo traiga.
-Oh! No te preocupes…- dije
-claro que me preocupo, además tu eres una niña muy linda, por mi fuera te traigo todo un reino. –interrumpió
-Gracias por ser así, es bueno saber que te encuentras bien y me alegra mucho.
-bueno te he quitado mucho tiempo, entra a clases, espero que te vaya bien, cuídate y pues te estaré llamando, si no hay ningún problema.
- no hay ninguno, gracias.
Su rostro se cubrió por las sombras y volteo para dirigirse a la salida.

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