martes, 2 de febrero de 2010

SALIENDO DEL AGUJERO DE MI CORAZÓN

Me tomo varias horas recuperarme del espanto que sentía al saber que le había pasado a Edward. Al entrar en razón me di cuenta que ya estaba camino a mi casa, Cristian conducía, mientras mi madre estaba a su lado, yo estaba en la mitad de Edgar y David, ellos dormían en mis hombros, veía hacia la ventana y veía parejas besándose, o padres con sus hijos y me imaginaba lo que pudo haber sido si me hubiera casado con Edward.
Apenas llegamos a casa, Cristian se bajo y espero a que bajara, para cogerme y cargarme
-No estoy invalida cris, puedes bajarme?- dije
Apenas el me puso en el suelo, me desplome.
-era mejor que te cargara, pero como eres tan terca no hay nada que hacer contigo.-dijo cris molesto.
Cris me tomo de la cintura, me cargo y me subió a mi recamara, me acostó en la cama y beso mi frente.
-se que las cosas no serán como siempre, se que estas palabras no son las mejores, pero ten en cuenta que siempre estaremos para ti, cuando lo necesites. Se que algún día llegara alguien que cosa ese corazoncito Roto. Te quiero mucho hermanita, nunca lo olvides.- dijo
-gracias hermano, pero será muy difícil, Edward iba a ser mi esposo.- dije sollozando.
Y mire mi mano donde tenia el anillo, me lo quite y se lo di a Cris.
-yo no puedo quedarme con este anillo, me hará sentir peor, quiero que se lo des a alguien quien realmente ames, le dirás que se lo das porque la amas. Ok
-esta bien Eli, gracias.
Salió de mi habitación con el anillo en la palma de la mano. Me quede mirando mis manos y mire el cielo por mi ventana, veía como el mundo pasaba normalmente, mientras mi corazón se comía lentamente.

A partir de ese fatídico enero, empezó a llover todos los días, febrero, marzo, llovía, desde que amanecía hasta que oscurecía. Y yo no quitaba la mirada al horizonte desde mi ventana, mirar el horizonte me hacia olvidarme de lo que pasaba a mi alrededor.




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cada minuto que pasaba, me sentia más vulnerable y sensible. Mirando la lluvia, desde la ventana, me gustaría ser parte de ella, una simple gota.
Me susurraban imágenes que me aturdian.

no salía, comía escaso, los posters, fotografías, muñecos y demás cosas que me había dado Edward me los quitaron mis hermanos, ya que cada vez que veía algo de eso, me ponía muy mal, empezaba a gritar y ha llorar del dolor que sentia mi corazón. Solo me limitaba a comer, dormir.

Una mañana, me levante y vi que ya no llovía, ya era mayo y tenia muchas cosas que quería intentar. Me bañé, me puse un jean y una blusa negra, me eche un poco de maquillaje para que dejara de verme tan pálida y ojerosa y baje por las escaleras.
Cuando Cris iba subiendo y me vio, quedo petrificado, pase por su lado y él seguía en la misma posición, sin mover ni un solo musculo.
-Porque pones esa cara, ni que hubieras visto un fantasma.- dije tranquilamente.
Lentamente se volteo y vio como me acercaba al computador que estaba en el estudio.
-¿que vas a hacer? – pregunto curioso
-quiero estudiar, si me hecho a morir toda la vida, no lograre hacer un sueño que tenia con Edward, que era estudiar para que fuéramos un buen ejemplo para nuestros hijos. Quiero ver donde puedo presentarme, quiero iniciar a más tardar en agosto.- dije muy interesada
-si quieres te ayudo a buscar hermanita, tu eres buena para pintar, ¿porque no estudias eso?- dijo muy animado.
-De pronto, soy buena para eso, déjame buscar algunos papeles y me meto a eso.
-claro, en la facultad de David, es de artes, hablare con el para saber cuando son las matriculas y empezaras a estudiar arte.
Salió corriendo hacia la cocina y allá se escucharon caer unos platos y unos cubiertos. David y Edgar, llegaron corriendo hacia mí. Se quedaron igual que petrificados al verme, que de tanta emoción de verme mejor, empezaron a llorar.
-¿que les paso?, hasta donde se, no les he hecho nada aun.
Llegaron los dos y me abrazaron, lloraban.
-es un milagro Eli, realmente verte así, para nosotros es lo mejor, te queremos, tú crees que verte así de recuperada y con ganas de estudiar no es motivo para que lloremos de la felicidad. Eres nuestra hermana pequeña, te adoramos y te ayudaremos a que estudies artes.
-gracias hermanos, vieran lo feliz que me hacen.- dije casi ahogándome.
-mañana iremos a sacar una cita a la universidad para que puedas presentar el examen de admisión y puedas ingresar en agosto.- dijo David muy ilusionado.
-esta bien, estudiare y daré todo de mi. Gracias por ayudarme hermanos.-dije sollozando

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